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domingo, 2 de agosto de 2015

Este gran poeta argentino estuvo en Popayán, invitado por la fundación Revista Ofelia, en tiempos de Macondo Libros y Tertulia, década de los 90 (s).

Hemos leído con emoción sus nuevos poemas, sin poder evitar el impulso de escribir, en caliente, una nota sobre cada uno de ellos.

MIS NOTAS

1- Hablan los ojos de Nazim Hikmet
  Brillante forma de armar un poema con un símbolo.

2-Diario del calcinado
Fuego hecho poesía y poesía de fuego. Nos hace pensar, también, en Arthur Rimbaud, quien vivió para consumirse en la palabra y tragar todo lo que ellas podían decir. Todavía muy joven, enmudeció para siempre, entre aventuras y calcinado por otro fuego, el de África.

3-Fibras
a José Ángel Leyva
Conmovedor y preciso en su filigrana. El tiempo, la espera, el venado como fugaz presencia del hallazgo y la  noche desvelada sobre una página donde se atropellan signos que arrebatan secretos al tiempo.

4-Astillas
Un poema digno del gusto de Borges. El espejo no es aquí el lugar de la evidencia, sino lo que interroga nuestro anverso. Como el río de Heráclito nos muestra un yo distinto que el tiempo va consumiendo sin que podamos descifrar lo que las máscaras esconden.

5-Cintas
a María Agustina, mi madre.
El recuerdo de la Madre no puede ser más hermoso que en este poema, con versos memorables: "toda la vida un hilo",  "Nunca se nace, siempre vamos cosidos a una madre:",  "Junto a la rosa triste del alfiletero: mi madre."

6-Nido de viento
a Dino Saluzzi.
Un himno al alma del tango, el bandoneón, que en esta recreación poética es un Aleph que nos vincula con todo; es mujer y deseo ("Dicen que hay oro al fondo del deseo"). Su gemir viste a la memoria de nostalgia, empujándola por vericuetos donde han quedado pedazos de corazón.

7-Ronda de la sola
*A Olga Aredez
César Vallejo participa de la atmósfera de este poema.  Es el más doloroso del poemario. Algo se rompe adentro cuando lo leemos. Sentimos una pérdida cruel: del padre, de la madre, del hijo y de los amigos, que alguien mutiló. Estos versos se quedan perturbando cualquier asomo de felicidad: "con su arenga de lata." - "suelta un perro de silbos " - "Cuando la vida en fuga te rebana las piernas y no hay Cristo que valga." - "lleva un nido de cruces empollando en la espera:“Yo solita y mi alma”.

LOS POEMAS


1- Hablan los ojos de Nazim Hikmet

Sobre mi mano,

la mitad de una manzana brilla.

La otra mitad está sobre una mesa a miles de

kilómetros de aquí.

Es imposible morder esta mitad

sin que duela el vacío.

***


2- Diario del calcinado

Sale Artaud chamuscado de su propio cuerpo

para prenderse fuego,

una y otra vez

lumbre,

a cada instante,

con la consigna de quemar las naves.

***

3-Fibras
a José Ángel Leyva

Asomará un venado para el que siembra tiempo, lo

fabrica, largas hojas de tiempo, muy delgadas, con

hebras, cerdas, hilos, filamentos, hilachas,

y escribe sobre el tiempo de rodillas, sobre un manto

de sombras, y camina después por la hoja en blanco

donde la noche está despierta.

Asomará el venado si el que escribe mete las manos en el

tiempo y roe,lo muerde, lo desgasta, lo adelgaza, lo

vuelve tegumento, membrana.

Cuando el tiempo -pellejo de palabras- roce fugaz el

aire, asomará un venado.

***

4-Astillas


I

¿A qué va uno al espejo?

A preguntar,

a inquirir el anverso, la faz, a investigar por uno,

a rastrear la fachada,

el asunto es el mismo: interrogarse.

Solo atiende preguntas el espejo,

abre ventanas solo a ese llamado.

Su respuesta es gruñido, un murmullo de noches

arrugadas.

Ese despeñadero te pisa los talones.


II

Entre cuatro navajas ondula un río de lava.


III

El espejo se pudre.

Lo vi con estos ojos que ya no son lo mismos.


IV

Quien observa al espejo visita una memoria.

Las brasas del que mira se hunden en el desierto.


V

El espejo reúne lo que el viento dispersa.

***

5- Cintas
a María Agustina, mi madre

Aros para bordar, un costurero, toda

la vida un hilo. Enhebra olores en la cocina, zurce

palabras desgarradas.

Su nostalgia es de lino.

Nunca se nace, siempre

vamos cosidos a una madre:

Y calados, botones, bastidores, vivos para la orilla

de la lengua y encajes en la risa.

Junto a la rosa triste del alfiletero: mi madre.

El camino lo alumbran las hebras de una estrella,

un viento de algodón, resplandor de abalorios.


Y en cada cosa que levantó el mundo:

la aguja y el dedal.

***

6-Nido de viento
a Dino Saluzzi


Hundir las manos en la sombra,

pequeño estuche del inmenso cielo,

y arremangarse en la memoria

en esa caja, nido de los vientos.


Meter las manos en las sombras,

tantear las vísceras del instrumento

hasta encontrar esa bengala

que ardía en el baldío de mi pueblo.


Hurgar, pulsar y resoplar,

como quien entra ciego en otro cuerpo.

Y murmurar, roncar, bramar,

el que toca este fueye toca el fuego.


Hay polvaredas por doquier,

peces de nácar y unos pingos viejos,

el resoplar del arrabal,

y la nostalgia en la palabra “lejos”.


Meter la sombra en otra sombra

como quien monta un animal en celo.

Joyas perdidas en el fueye.

Dicen que hay oro al fondo del deseo.


Hundir las manos en la caja,

acariciar los muslos de un recuerdo.

El bandonión, sus lenguas sueltas,

sacuden el follaje del misterio.


El manosear, el rebuscar,

los teclados amasan ronroneos.

Pica la piedra del cayado

el que se prueba los anillos nuevos.


Qué diapasón podrá afinar

aquella carta que no llegó a tiempo.

Una mujer respira cerca

y es espiral de niebla y de secretos.


Tantear del colibrí su fuga,

poner los ojos en algún “te quiero”.

Pulir la lágrima, sangrar,

después arrodillarse ante el silencio.


Meter la sombra en otra sombra

como quien monta un animal en celo.

Joyas perdidas en el fueye.

Dicen que hay oro al fondo del deseo.

***

7-Ronda de la sola
*A Olga Aredez


Con su muleta al rojo,

con su sentir a cuerda,

con su arenga de lata.


Este viento de locos

hecho de manotazos

y relleno de rabia.


Cuando falta el abrazo

del cuerpo que relumbra

montado en la distancia


suelta un perro de silbos

en las tardes del solo

que escupe noches largas.


Cuando la vida en fuga te rebana las piernas

y no hay Cristo que valga.

En la calle de tierra una madre se alza

contra el viento a mansalva.

La mujer de la ronda

y la gota de sangre que en la esquina la aguarda.

lleva un nido de cruces empollando en la espera:

“Yo solita y mi alma”.


Es un viento sin párpados

carga una enorme tuba

marcha dando zancadas.


Apagón de Ledesma

la patota de sombras

y la vida incendiada.


Este viento de fierro

barre madres de polvo

te descascara el alma.


**Olga Aredez formó parte de Madres de Plaza de Mayo y por años caminó en soledad todos los jueves alrededor la plaza de Ledesma, en Jujuy, con un pañuelo blanco en la cabeza y un cartel denunciando los desaparecidos del pueblo en el marco de la dictadura militar entronizada en Argentina en 1976. Entre las víctimas por las que reclamaba esta luchadora social ―nacida en Tucumán y fallecida en 2005― se contaba su esposo, el ex intendente de Ledesma doctor Luis Aredez.


**(Buenos Aires, 1952). Vivió exiliado en México (1976- 1983) y voluntariamente en Costa Rica (1989-1997). Publicó los libros de poesía Los espantapájaros suicidas (1973), Noticias de una mujer cualquiera (1976), Contraseña (1976), Música de fagot y piernas de Victoria, (1979), Poemas del tamaño de una naranja (1979), Los ojos del pájaro quemado(1980), Polvo para morder (1986), Sordomuda (1990), Bestias en un hotel de paso (2002) y Palma real (2008).
Sus poemas fueron reunidos en varias compilaciones personales, entre ellas Marimba (1986), Jorge Boccanera. Antología poética (1996), Zona de tolerancia (1998), Antología personal (2001), Servicios de insomnio (2005) y Libro del errante (2009). En 2007 salió en México el CD Jadeo del viaje, con una selección de poemas en su voz. Obtuvo los premios: Casa de las Américas (Cuba, 1976),  Nacional de Poesía Joven (México, 1977), TEA de Periodismo (Argentina, 2007), Internacional de Poesía “Camaiore” (Italia, 2008), Casa de América (España, 2008) y Premio Internacional Ramón López Velarde (2013). Poemas suyos fueron traducidos al holandés, italiano, inglés, japonés, checo, portugués, búlgaro, francés, sueco y húngaro.

http://www.vallejoandcompany.com/7-poemas-de-monologo-del-necio-2015-de-jorge-boccanera/

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sábado, 1 de agosto de 2015

7 Poemas de Monólogo el Necio (2015), Jorge Boccanera.

Este gran poeta argentino estuvo en Popayán, invitado por la fundación Revista Ofelia, en tiempos de Macondo Libros y Tertulia, década de los 90 (s).

Hemos leído con emoción sus nuevos poemas, sin poder evitar el impulso de escribir, en caliente, una nota sobre cada uno de ellos.

MIS NOTAS

1- Hablan los ojos de Nazim Hikmet
  Brillante forma de armar un poema con un símbolo.

2-Diario del calcinado
Fuego hecho poesía y poesía de fuego. Antonin Artaud vivió para consumirse en la palabra y tragar todo lo que ellas podían decir. Todavía muy joven, enmudeció para siempre, entre aventuras y calcinado por otro fuego, el de África.

3-Fibras
a José Ángel Leyva
Conmovedor y preciso en su filigrana. El tiempo, la espera, el venado como fugaz presencia del hallazgo y la  noche desvelada sobre una página donde se atropellan signos que arrebatan secretos al tiempo.

4-Astillas
Un poema digno del gusto de Borges. El espejo no es aquí el lugar de la evidencia, sino lo que interroga nuestro anverso. Como el río de Heráclito nos muestra un yo distinto que el tiempo va consumiendo sin que podamos descifrar lo que las máscaras esconden.

5-Cintas
a María Agustina, mi madre.
El recuerdo de la Madre no puede ser más hermoso que en este poema, con versos memorables: "toda la vida un hilo",  "Nunca se nace, siempre vamos cosidos a una madre:",  "Junto a la rosa triste del alfiletero: mi madre."

6-Nido de viento
a Dino Saluzzi.
Un himno al alma del tango, el bandoneón, que en esta recreación poética es un Aleph que nos vincula con todo; es mujer y deseo ("Dicen que hay oro al fondo del deseo"). Su gemir viste a la memoria de nostalgia, empujándola por vericuetos donde han quedado pedazos de corazón.

7-Ronda de la sola
*A Olga Aredez
César Vallejo participa de la atmósfera de este poema.  Es el más doloroso del poemario. Algo se rompe adentro cuando lo leemos. Sentimos una pérdida cruel: del padre, de la madre, del hijo y de los amigos, que alguien mutiló. Estos versos se quedan perturbando cualquier asomo de felicidad: "con su arenga de lata." - "suelta un perro de silbos " - "Cuando la vida en fuga te rebana las piernas y no hay Cristo que valga." - "lleva un nido de cruces empollando en la espera:“Yo solita y mi alma”.

LOS POEMAS


1- Hablan los ojos de Nazim Hikmet

Sobre mi mano,

la mitad de una manzana brilla.

La otra mitad está sobre una mesa a miles de

kilómetros de aquí.

Es imposible morder esta mitad

sin que duela el vacío.

***


2- Diario del calcinado

Sale Artaud chamuscado de su propio cuerpo

para prenderse fuego,

una y otra vez

lumbre,

a cada instante,

con la consigna de quemar las naves.

***

3-Fibras
a José Ángel Leyva

Asomará un venado para el que siembra tiempo, lo

fabrica, largas hojas de tiempo, muy delgadas, con

hebras, cerdas, hilos, filamentos, hilachas,

y escribe sobre el tiempo de rodillas, sobre un manto

de sombras, y camina después por la hoja en blanco

donde la noche está despierta.

Asomará el venado si el que escribe mete las manos en el

tiempo y roe,lo muerde, lo desgasta, lo adelgaza, lo

vuelve tegumento, membrana.

Cuando el tiempo -pellejo de palabras- roce fugaz el

aire, asomará un venado.

***

4-Astillas


I

¿A qué va uno al espejo?

A preguntar,

a inquirir el anverso, la faz, a investigar por uno,

a rastrear la fachada,

el asunto es el mismo: interrogarse.

Solo atiende preguntas el espejo,

abre ventanas solo a ese llamado.

Su respuesta es gruñido, un murmullo de noches

arrugadas.

Ese despeñadero te pisa los talones.


II

Entre cuatro navajas ondula un río de lava.


III

El espejo se pudre.

Lo vi con estos ojos que ya no son lo mismos.


IV

Quien observa al espejo visita una memoria.

Las brasas del que mira se hunden en el desierto.


V

El espejo reúne lo que el viento dispersa.

***

5- Cintas
a María Agustina, mi madre

Aros para bordar, un costurero, toda

la vida un hilo. Enhebra olores en la cocina, zurce

palabras desgarradas.

Su nostalgia es de lino.

Nunca se nace, siempre

vamos cosidos a una madre:

Y calados, botones, bastidores, vivos para la orilla

de la lengua y encajes en la risa.

Junto a la rosa triste del alfiletero: mi madre.

El camino lo alumbran las hebras de una estrella,

un viento de algodón, resplandor de abalorios.


Y en cada cosa que levantó el mundo:

la aguja y el dedal.

***

6-Nido de viento
a Dino Saluzzi


Hundir las manos en la sombra,

pequeño estuche del inmenso cielo,

y arremangarse en la memoria

en esa caja, nido de los vientos.


Meter las manos en las sombras,

tantear las vísceras del instrumento

hasta encontrar esa bengala

que ardía en el baldío de mi pueblo.


Hurgar, pulsar y resoplar,

como quien entra ciego en otro cuerpo.

Y murmurar, roncar, bramar,

el que toca este fueye toca el fuego.


Hay polvaredas por doquier,

peces de nácar y unos pingos viejos,

el resoplar del arrabal,

y la nostalgia en la palabra “lejos”.


Meter la sombra en otra sombra

como quien monta un animal en celo.

Joyas perdidas en el fueye.

Dicen que hay oro al fondo del deseo.


Hundir las manos en la caja,

acariciar los muslos de un recuerdo.

El bandonión, sus lenguas sueltas,

sacuden el follaje del misterio.


El manosear, el rebuscar,

los teclados amasan ronroneos.

Pica la piedra del cayado

el que se prueba los anillos nuevos.


Qué diapasón podrá afinar

aquella carta que no llegó a tiempo.

Una mujer respira cerca

y es espiral de niebla y de secretos.


Tantear del colibrí su fuga,

poner los ojos en algún “te quiero”.

Pulir la lágrima, sangrar,

después arrodillarse ante el silencio.


Meter la sombra en otra sombra

como quien monta un animal en celo.

Joyas perdidas en el fueye.

Dicen que hay oro al fondo del deseo.

***

7-Ronda de la sola
*A Olga Aredez


Con su muleta al rojo,

con su sentir a cuerda,

con su arenga de lata.


Este viento de locos

hecho de manotazos

y relleno de rabia.


Cuando falta el abrazo

del cuerpo que relumbra

montado en la distancia


suelta un perro de silbos

en las tardes del solo

que escupe noches largas.


Cuando la vida en fuga te rebana las piernas

y no hay Cristo que valga.

En la calle de tierra una madre se alza

contra el viento a mansalva.

La mujer de la ronda

y la gota de sangre que en la esquina la aguarda.

lleva un nido de cruces empollando en la espera:

“Yo solita y mi alma”.


Es un viento sin párpados

carga una enorme tuba

marcha dando zancadas.


Apagón de Ledesma

la patota de sombras

y la vida incendiada.


Este viento de fierro

barre madres de polvo

te descascara el alma.


**Olga Aredez formó parte de Madres de Plaza de Mayo y por años caminó en soledad todos los jueves alrededor la plaza de Ledesma, en Jujuy, con un pañuelo blanco en la cabeza y un cartel denunciando los desaparecidos del pueblo en el marco de la dictadura militar entronizada en Argentina en 1976. Entre las víctimas por las que reclamaba esta luchadora social ―nacida en Tucumán y fallecida en 2005― se contaba su esposo, el ex intendente de Ledesma doctor Luis Aredez.


**(Buenos Aires, 1952). Vivió exiliado en México (1976- 1983) y voluntariamente en Costa Rica (1989-1997). Publicó los libros de poesía Los espantapájaros suicidas (1973), Noticias de una mujer cualquiera (1976), Contraseña (1976), Música de fagot y piernas de Victoria, (1979), Poemas del tamaño de una naranja (1979), Los ojos del pájaro quemado(1980), Polvo para morder (1986), Sordomuda (1990), Bestias en un hotel de paso (2002) y Palma real (2008).
Sus poemas fueron reunidos en varias compilaciones personales, entre ellas Marimba (1986), Jorge Boccanera. Antología poética (1996), Zona de tolerancia (1998), Antología personal (2001), Servicios de insomnio (2005) y Libro del errante (2009). En 2007 salió en México el CD Jadeo del viaje, con una selección de poemas en su voz. Obtuvo los premios: Casa de las Américas (Cuba, 1976),  Nacional de Poesía Joven (México, 1977), TEA de Periodismo (Argentina, 2007), Internacional de Poesía “Camaiore” (Italia, 2008), Casa de América (España, 2008) y Premio Internacional Ramón López Velarde (2013). Poemas suyos fueron traducidos al holandés, italiano, inglés, japonés, checo, portugués, búlgaro, francés, sueco y húngaro.

http://www.vallejoandcompany.com/7-poemas-de-monologo-del-necio-2015-de-jorge-boccanera/

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viernes, 31 de julio de 2015

Roberto Bolaño, afamado escritor chileno, mitificó en su novela 2666, hasta la exacerbación insoportable, la violencia de Sinaloa (México), específicamente el feminicidio. La violencia tiene sus propios mapas y sujetos involucrados en ella que poco suelen tocar  al resto, a los que no están en el asunto y se cuidan,  en lo posible, de correr riesgos, y no consumen información amarillista. Si van por ahí lo hacen de agache, cuidando el bajo perfil, aún en sitios peligrosos, de acuerdo con el arte de saber moverse.  Bajo estos parámetros la percepción del ambiente urbano puede llegar a ser hasta romántico.

Enlace comentado: http://www.sinembargo.mx/28-07-2015/1429011

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En el parque Caldas de Popayán con mi amigo Reinel Gutiérrez

Hoy Jueves 30 de Agosto, a las 7PM.  Compartimos una de las pocas bancas en buen estado,  lejos del  olor a heces, usual en este bonito parque. Hablamos de su nota en facebook (EL NEGOCIO ELECTORAL), del NEPOTISMO, de los "HONESTOS-DESHONESTOS" y del descalabro de EMCALI, la mayor empresa pública de Cali, botín burocrático del Polo (nadie escapa a la corrupción y a la mala administración en el sector público), entre buenos chistes políticos del repertorio de Reinel; uno de ellos magnífico  sobre los corbatines envolatados del expresidente Turbay Ayala. Cuando Doña Nidia los encontró uno de los  generales ya había hecho "cantar" a cuatro. ¿Qué hacemos con ellos?  -le preguntó al Presidente-. Desde ya le propongo a Reinel que nos cuente en facebook dos chistes por semana, aunque no es lo mismo contarlos que escribirlos. En lo alto del cielo payanés, frente a nosotros, va "subiendo" una luna gigantesca  como el queso del Presupuesto Nacional, que tanto abre el apetito de  políticos y clientelas. Buena idea la de Vargas Lleras, de pasar por el polígrafo a los licitantes. PARA QUE UNA DEMOCRACIA FUNCIONE SE NECESITAN  CONTROLES, vigilancia de los medios de comunicación, dar poder a las Veedurías y fortalecer los instrumentos públicos de reclamación ciudadana.

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domingo, 5 de julio de 2015

Ante el abandono de la Filosofía de la Ilustración (basada en la preeminencia de la Razón), a la cual se atribuyeron las dos guerras mundiales, COMO SI ALGUNA FILOSOFÍA PUDIERA EVITAR, SOLO ELLA,  LA GUERRA, y ante la crisis del Marxismo (debido al fracaso de los socialismos realmente existentes), las CIENCIAS HUMANAS, anteriormente  influenciadas por aquellas grandes corrientes del pensamiento (conocidas con el nombre de Modernidad), actualmente REVIVIFICARON SU DISCURSO DE IZQUIERDA A TRAVÉS DE LOS ESTUDIOS CULTURALES CON UN FUERTE CONTENIDO POLÍTICO ANTICOLONIALISTA. Sinónimo todo ello de "alternativismo", indigenismo, agrarismo, "Bolivarismo",  economía artesanal y  panteismo de la Pacha Mama.

Lo paradójico de esta nueva tendencia es que ella nos hunde aún más en el subdesarrollo, reforzando aquello que combaten, el neocolonialismo, el cual sigue entrando a través del consumo, alimenticio y tecnológico, de Internet y la televisión internacional.

Este "purismo culturalista" ni siquiera favorece al turismo (considerado como una de las manifestaciones neocolonialistas), ni a las Industrias Culturales propias, sospechosas de mercantilismo globalizante; tampoco a la integración porque conlleva un énfasis  xenofóbico, fenómeno conocido como "balcanización", por lo ocurrido en la región de los Balcanes, hace menos de un lustro.

Entre las consecuencias más graves del Subdesarrollo, en esta época, están: la pobreza, la delincuencia generalizada, el narcotráfico, la politiquería y la corrupción.

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miércoles, 1 de julio de 2015

Se me ocurre pensar en algunas contradicciones que nos envuelven a todos como País: En los años 70 se hablaba en América Latina de la sustitución de importaciones(CEPAL). En ello había un claro propósito de emprender una industrialización propia que aminorara la dependencia económica. Sin embargo, esto fracasó (tema interesante para una investigación), tal vez con la excepción de Brasil.

Sin duda concluimos que salía más barato comprar que producir. Luego llegó el libre  comercio, con los TLC. Se usó el mismo argumento: comprar más barato y "especializarnos en lo que mejor sabemos hacer".

Todo lo anterior, para continuar siendo "Repúblicas bananeras", es decir, exportadoras de materias primas. Somos víctimas de la perversa ley económica de  oferta y demanda, con el argumento imperativo de la baja de precios. Esto clasificó a los países, después de una larga tradición,  en Industriales y Subdesarrollados.

En cuatro décadas se pasó de la Apertura económica a la Globalización y a los TLC. Ha sido una carrera económica por la lucha de precios bajos. Los países industriales EE.UU.) sacaron sus empresas a la periferia subdesarrollada, para reducir impuestos, costo en mano de obra y en materias primas. Colombia no fue candidata por sus cargas laborales. Prefirieron  el Sudeste Asiático, donde propiciaron el "milagro económico". China fue la gran beneficiaria, con un promedio de crecimiento anual  del 10%.
¿Para qué producir si todo nos llega más barato (ley económica )?  Los TLC nos cogieron con los calzones abajo.

Nuestro Estado prácticamente vive de los impuestos comerciales y del cobro de Renta (hay que reconocerlo, somos un Estado pobre, a pesar de las  inmensas costas en los dos mares). Entonces, ¿con qué dinero se subsidia, si además todavía practicamos el asistencialismo, aunque en menos grado que otros países latinoamericanos, paga la gigantesca burocracia estatal, corre con  la educación pública y, para colmo, debe atender los gastos del conflicto interno.

La exportación de recursos y las concesiones mineras son una camisa de fuerza (ya que la producción por sus propios medios resulta más costosa, en la ecuación  económica costo-beneficio).

QUEREMOS UN PAÍS MODERNO, CON EMPLEO Y BUENOS SALARIOS, PERO NOS OPONEMOS AL DESARROLLO Y  A LA INDUSTRIA. Nos oponemos a las mega obras,  a la interconexion del País, a la construcción  de Puertos. ¿A caso la costruccion de la represa Salvagina fue una equivocación?  ¿Por qué  queremos que toda Colombia sea un Parque Natural?

La humanidad no ha estado quieta nunca. Por lo se puede ver el planeta tierra es un lugar de paso, como antes quizá lo fue Marte. La ciencia, la tecnología son el imperativo del hombre, hasta lo transgenico es parte necesaria de la investigación, de otro modo ¿cómo alimentar a la superpoblación mundial? Antes predominaban los pesticidas (tal vez peores). Por ejemplo, nuestro café ya no es arábigo y el café Caturra se está remplazando por la vatiedad Catillo (modificado, resistente a la roya).

ES PREFERIBLE UN MODELO DE MUNDO QUE ASUMA RIESGOS CALCULABLES A UN MUNDO ESTÁTICO. Lo que nosotros no hacemos, parados e  nuestros prejuicios, lo harán otros y nos lo impondrán, sin que podamos hacer nada para evitarlo.

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Ha entrado en crisis el modelo de bienestar de la Social Democracia europea. El proceso  comenzó con la implosión de la burbuja inmobiliaria y se profundizó con la competencia asiática de bajos precios. Les llegó la hora de desmontar el asistencialimo, por el que tanto abogan los populistas de Grecia, Colombia y Latinoamérica. Las leyes de la economía son implacables. Quiénes quieran prosperar tienen que sujetarse a ellas o volver a las cavernas.

Hay que agregar dos factores que carcomen a las democracias: 1- LA CORRUPCIÓN DE LAS CLASES POLÍTICAS Y 2- EL MAL FUNCIONAMIENTO DE LOS BANCOS. Ambos sacan provecho de las crisis. A sus arcas van a parar, por lo general, las ayudas. Sucedió en Popayán, después del terremoto de 1983, y ocurrió tambien en Grecia, con los préstamos de la banca europea, los cuales, al parecer, no vitalizaron su economía, yendo a parar a los paraísos fiscales (Suiza, por ejemplo)

http://www.semana.com/especiales/articulo/el-fin-del-sueno-europeo/254677-3

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lunes, 22 de junio de 2015


Antes del sismo de 1983, el Centro de Popayán era una mezcla armoniosa de vida residencial, arquitectura, cultura, educación, arte, literatura y ambiente estudiantil, con su prestigiosa universidad del Cauca a la cabeza.

La formación personal, en el sentido de cultura general, privilegiaba la historia, sin prescindir de la genealogía, como parte  del legado familiar, en cuyas ramas las familias encontraban su lugar; eran referentes fundamentales del presente y el porvenir , como argamasa aglutinante de la ciudad que le daba un fuerte sentido de pertenencia.

Esa sociedad payanesa,  suigeneris en el contexto nacional, impregnada de tradición, espíritu español y abolengo, fue sacudida en 1983 por el sismo telúrico que destruyó  los cimientos físicos, económicos, sociales, espirituales y culturales.  A pesar de que para entonces, ya había perdido el poder económico y político, no dejaba de poner Presidentes. Las herencias fueron diezmando, poco a poco, los grandes patrimonios, en una ciudad refractaria a la industria, por voluntad social y política. El desastre telúrico, sin duda, obligó a vender casas semidestruidas y lotes con escombros,  a gente más pujante y adinerada de otros lugares. Porque el payanés tradicional estaba poco acostumbrado al sacrificio, a la producción moderna y a la industria; en general conocían de haciendas, arrendamientos, usura, cargos burocráticos y cultura letrada. El terremoto y los posteriores cambios de la economía y la política (globalización, Constitución de1991) transformaron a la clase hidalga en una "nobleza" venida a menos, cuyo símbolo sobresaliente  es el Conde, personaje caricaturesco y enciclopedia anecdótica, quien  arrastra su soledad y la vejez desastrosa por las calles de la Ciudad, pero sin doblegar el orgullo de alcurnia y sus tesoros de la memoria.

En aquellos tiempos alcanzamos a vivir su mejor ambiente, como estudiantes foráneos, desde finales de la década  de los setenta(s), pleno siglo XX. Recordamos el sabor de ambiente griego de la facultad de Humanidades, cerca al Banco de la República, entonces sucursal del Banco Central, y también un aire pre-revolucionario en la Plazoleta de Santo Domingo, con oradores barbudos y Natali(s), o en el teatro Anarkos mientras el Cine club Universitario   proyectaba el Acorazado Potemkin (en su programación vimos  muchos hitos del cine, desde Chaplin hasta los vanguardistas) , o durante alguna representación teatral contra las dictaduras. Se podía  ir  de  smokin a una comida con velada en el exquisito Aljibe, de ambiente parisino, degustar un café  con música clásica, al lado de la Cámara de Comercio, en el parque Caldas. Podíamos visitar la Audioteca del musicólogo Flores; y los viernes ir al Cine club francés de Erve Janine. En algún bar un  payanés castizo, cosmopolita y popular, podía hacer las delicias cantando o bailando flamenco, después de una corrida de toros. Canciones españolas, como Granada, Valencia ..., eran himnos en las noches de bohemia. El Festival de Música Religiosa (música clásica) tenía una presencia central y dominante en la Ciudad, como evento cultural y social. La picaresca ocupaba lugar de privilegio en la vida cotidiana, con personajes de ingenio,  apodos y el exquisito calambur, retruécano popular humorístico y de crítica social.

Esa atmósfera se perdió para siempre en Popayán, en tan solo dos décadas. Curiosamente, Popayán era entonces una ciudad cosmopolita de mucho turismo internacional, y los payaneses se enorgullecían de sus viajes y sus matrimonios o enredos  con extranjeros. Era  muy conocido el dicho "todo el mundo es Popayan", para denotar ese espíritu aventurero. Tal condición universal hacía que el "patojo" fuera más tolerante con los foráneos  que se instalaban en la ciudad; al poco tiempo formaban parte de su conglomerado diverso; muy distinto a lo que hoy ocurre, en medio de una sociedad conflictiva y decadente.  

El ambiente que respiramos actualmente es de calles copadas de busetas, taxis, carros particulares, motos y cientos de "motoratones", un comercio popular intenso, dueño de calles y andenes, negocios de todo a mil, dos mil, tres mil, etc., una zona comercial que transgrede  la normatividad sobre fachadas y monumentos. El gigantesco y desordenado tráfico automotor nos obligará muy pronto a usar tapa bocas para proteger los pulmones. 

El parque Caldas, una de las joyas de la Ciudad, su pulmón vegetal  se transformó en plaza de mercado, lugar de feria, espectáculos, bebetas, consumo de marihuana, dormidero de indigentes y también sitio  de hacer las necesidades. Como  aspecto positivo, ahora convoca, en horas nocturnas, a las nuevas tendencias de la "alternatividad" social: practicantes de skateboarding, artistas de "gorra", ventas de mochileros, etc. Las noches hierven con todas estas manifestaciones culturales. Se ha constituído en polo opuesto al Norte de Campanario, hipermercado donde abunda  el lujo, la buena comida y bebidas costosas.

Muchos dirán que es preferible este ambiente popular, de intenso comercio, en todos los niveles, al arribista de ayer. Sin duda hay  justificaciones políticas en ello, además de explicaciones sociológicas. Visto desde otra perspectiva, consideramos como una catástrofe lo que ocurrió y sigue ocurriendo en Popayán, ciudad de características especiales, propicias al estudio, al turismo y al descanso.

Ahora estamos en un nuevo comienzo, algo abrupto,  como si toda la ciudad de pronto hubiera sido evacuada para ser poblada de nuevo por otras gentes  que desconocen  la tradición y el significado del entorno arquitectónico, a merced de instintos primarios y  necesidades básicas, donde los temas recurrentes son el clima, el trabajo, la política, la congestión, el stress, el desplazsmiento, etc. 

Una  consecuencia de todo ello es el desconocimiento generalizado de la ciudad como patrimonio cultural y económico (principal riqueza, de acuerdo con la Industria Cultural).

No sabemos cuánto tiempo será necesario  para el correcto enrrumbamiento. El finado Diego Castrillón, su último gran historiador, tenía fe, cuando nos dijo: "Popayán no morirá porque es la Ciudad eterna". Esto parecía  posible finalizando el siglo; fueron dos décadas de reconstrucción y optimismo. Luego se acentuaron el desplazamiento, la globalización (con la invasión china de los mercados, que dio trabajo en ventas a los desplazados, permitiendo lavar, también, capitales dudosos en las cadenas de comercios baratos). Finalmente, los hipermercados y, sobre todo la Internet, con las redes sociales, han constituído un quiebre del tiempo histórico, con la consiguiente desvalorización de los hábitos tradicionales, de la historia como paradigma, y su transformación en Industria cultural, asunto que todavía no hemos asimilado en el terruño payanés, porque para ello también se requiere tener una CULTURA.



Tráfico automotor a una cuadra del parque Caldas




Tráfico automotor a una cuadra del parque Caldas 2




 Obra de rectficación retrasada en un cruce de carrera y calle. Lleva más de un mes.




Parte arruinda del parque Caldas




Parte arruinda del parque Caldas 2



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lunes, 8 de junio de 2015

Mar en Popayán. Buena anécdota para contar

                             Mar en Popayán

Presentamos este colorido oleo de nuestra autoría, que nació de una experiencia una experiencia bastate singular.

Las polillas estaban devorando el valioso óleo de Gustavo Hernández (Mujer Guitarra). Al desmontarlo  descubrimos que habían consumido más del 60% de la capa intermedia del tríplex, debilitando la superficie del óleo, que pudo haberse quebrado mediante una leve presión. Con paciencia y  cuidado de relojero, y tomando todas las precauciones, desmantelamos las camadas de polillas, levantando íntegramente la capa exterior del tríplex, bajo  la cual hacían minga. Luego resanamos, curamos, aplicamos sellador y fortalecimos la base aplicando capas de colbón anti humedad.

Al contemplar la superficie resultante nos dimos cuenta que las polillas habían hecho un trabajo magnífico en forma de laberinto, puzle o mapa cartográfico. A partir de ahí era fácil imaginar una composición, en la que sólo había que poner color.

Entonces, compramos pinceles, óleos, trementina, aceite de linaza y aguarrás. Durante una semana, tras arduos ejercicios de ensayo-error, aprendimos a domeñar la mezcla de colores y  la técnica del óleo, una de cuyas virtudes es la comodidad que brinda para hacer correcciones. Así nació nuestra modesta obra Mar  en Popayán.

Como resultado nos quedó una pintura de dos caras (posiblemente única en su género), por un lado Mujer guitarra, de Gustavo Hernández, y por el reverso Mar en Popayán, de Omar Lasso E. y las Polillas.

Desde hace más de quince años atesoramos ese precioso óleo de Gustavo Hernández, reconocido pintor payanés, correspondiente a su primera tendencia erótico-musical, óleo sobre tríplex, combinación que no caza con el gusto de los cultores del arte que prefieren el uso del lienzo, por elegancia, durabilidad y portabilidad. 

No sabemos si esta alternatividad de Hernández en el uso de materiales, entre los cuales emplea, además, diversos tipos de papel y cartón, obedece a una filosofía estética de arte efímero, o es, simplemente, una elección económica. Tal ligereza en la escogencia del soporte de sus pinturas favoreció la proliferación cuantitativa de su obra, con frecuentes exposiciones que superan con creces a las de otros exponentes de la plástica local. Sin embargo, esa sobre-abundancia produjo efectos ambiguos; en primer lugar le  permitió  reafirmar un estilo, al que ha sido fiel, determinando su sello personal inconfundible; en segundo lugar, favoreció la difusión, con ventas a precios bajos, además de abaratar sus regalos prodigados por la cálida amistad, con buenos dividendos en las relaciones sociales; en tercer lugar, como aspecto negativo, afectó la calidad artística, por algunos descuidos en la forma, cierta  improvisación,  repetición o automatismo (también válidos en el arte contemporáneo, como abandono del conceptp tradicional de belleza). 

Sin embargo,  Gustavo Hernández pasará a la historia del arte en Popayán como uno de  los pintores con mayor identidad de estilo.

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martes, 17 de marzo de 2015

El barco blanco. Microcuento

Dicen que no atiende invitaciones, ni llamadas, inventando  que el Señor O. ha salido   de viaje, sin dar detalles. Tampoco responde el correo, ni actualiza su facebook, ni contesta mensajes de texto.

Quienes lo han visto afirman que ya no reconoce a sus amigos o que los trata de modo indiferente, sin las efusiones de antes, con cálidas ocurrencias... Las más de las veces, los ignora cubriendo el rostro con la visera de su cachucha.

Dicen que se cansó de la gente y de los buenos propósitos, de la monotonía diaria, de los engreídos, de los aduladores, de los manipuladores, de los fundamentalistas, de los egos inflados de viento que buscan aplausos en el populacho, o de los endiosados que sólo esperan veneración.

Había traficado lo suficiente con toda clase de especímenes humanos, para formarse una idea clara de la sociedad, como puja de intereses, con su farsa simbólica, de principio a fin, en la cual  el éxito se consigue mediante cálculos eficaces.

Decía que nos habían acostumbrado mal desde el principio, al enseñarnos fábulas como si fueran una verdad. Y añadía que rectificar el camino  era tarde para él, pero no demasiado tarde para abandonar la escena.

Dicen que ahora, él se sueña navegando en un barco blanco hacia lo desconocido.

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miércoles, 11 de marzo de 2015

Mi cuento, Vampiresa, posteado en Boca a penas, página poética de Brasil, con magníficos comentarios. Espero que se sumen a su lectura.

VAMPIRESA. Cuento de mi libro: La Seducción y otros relatos (De género fantástico), Popayán, 2004

Lo dedico a Adriana Aneli Costa Lagrasta, Poeta de Brasil.

1. Texto:

V A M P I R E S A

I

  Aquella tarde la puerta me supo a mujer. Los toques suaves, algo temerosos, alteraron mi corazón mientras ordenaba los libros. Muchos acudían a este sitio, donde con frecuencia nos entreteníamos en largas conversaciones, en las que no faltaban palabras bonitas para una mujer. Algunas veces brilló el genio de donjuán. Llegué a usar la  poesía para adornar  un  piropo : Aldeanita a cuyas trenzas até mi corazón de seda, o me valí de ella para insinuar alguna secreta intención: ...me gustaría ser el poeta peregrino siempre y cuando tú fueras la noche... 

     Esta vez el sobresalto fue mayor, como si hubiera quedado atrapado en una nube de energía que desde afuera me alcanzaba. Aunque recibía visitas frecuentes pocas veces me colmaban. Sin embargo, una renovada esperanza me prometía algo grande. La realidad sorprende como juego de azar. Cada  hombre o mujer va y viene sin saber que lo dramático acecha.

     Un golpe de emoción me sorprendió al mirar a través de la lentilla: no era una mujer bella, sino la viva carne del deseo, con abundantes signos de una naturaleza ardiente, que rebosaba hasta por sus ojos. Tras de  ese cuerpo, rebelde a la menuda ropa que lo aprisionaba, vislumbré una mujer golosa y de acción. A esa hora el calor y el movimiento me hicieron imaginar un cuerpo resbaloso y en celo. Llevaba el  cabello corto; lucía una blusa atrevida y su faldilla atraía la mirada sobre la vellosa línea de su vientre, donde quedó flotando mi deseo. Sus nalgas podrían haber resistido una procesión de amantes. Respiré con avidez, en busca de otros olores más allá de los cosméticos de tocador. Me preguntó sobre libros de vampiros. Una vez adentro, la conversación fue más importante que los libros. Al indagar por su curiosidad respondió : «¡Creo en su existencia... los he visto!»  No tenía idea de lo que me estaba hablando. Era inverosímil que algo semejante ocurriese en estos tiempos. A pesar de mi incredulidad puse mucho empeño en ayudarla. Le hablé de creencias tan arraigadas en nuestro subconsciente que suelen confundirse con lo real, sin que ningún argumento valga para sacarnos del equívoco, debido a fuertes impresiones ancladas en nuestro inconsciente. Nada de esto aceptó, ni otros argumentos que le expuse. De niña había visto algunas películas famosas: Nosferatu y el Conde Drácula. Le insinué que en el mito vampiresco se esconde un afán de inmortalidad y un desorden sexual, por exceso de naturaleza, que no tiene nada de oscuro y es, más bien, una suerte de pocas  personas privilegiadas. Algo satisfecha decidió marcharse, prometiéndome regresar al  siguiente dia con un obsequio que cambiaría mi vida.

II

     Debido a mi educación racionalista me acostumbré a ignorar el mundo oscuro. Todo  lo veía a través de coordenadas cartesianas, como si la fantasía sólo fuera parte del folclor, la literatura o el cine. Del mundo vampiresco y otros habitantes de la noche mi conocimiento no superaba el de la gente común. Desde mi infancia me infundieron miedo, como seres emparentados con el mal, formas horrorosas en las cuales encarnan espíritus fantasmales, puestos en el mundo para amedrentar a los descarriados y prevenir a los inocentes. Ello me produjo un temor reverencial a la oscuridad y  a la soledad. La  ciudad y la ilustración me ayudarían a superar tales lastres. ¡Eso creía!. La experiencia que voy a referir me enseñó que la ciencia apenas había iluminado parte de la realidad. 

III

     La   ilusión de estar con ella me predisponía a seguirle la corriente, seguro de que sus fantasías ocultaban vigorosas calenturas del cuerpo. Grande era mi ansiedad por compartir ese remolino de pasiones. Con el paso de los días, y ante el incumplimiento de su promesa, me fui olvidando del asunto, hasta que un sábado, sobre el filo del mediodía, algunos clientes de mi establecimiento se movieron inquietos en sus asientos al ver entrar a la sensual mujer. Vestía las mismas prendas de la primera vez: minifalda y diminuta blusa, ambas prendas de color rojo, intenso como viva sangre. Los zapatos de tacones moderadamente altos, la pulsera, un anillo y los aretes resaltaban su elegancia. Fue hasta donde yo estaba y me saludó con un beso. Luego sacó del bolso el regalo prometido, turbador envoltorio que me entregó con recelo, bajo la promesa de  no verlo en ese instante. Su  aliento me distraía cada  vez que hablaba. Cuando quedamos solos miró la escalera, y preguntó : «¿que hay  arriba? Tengo curiosidad...» -agregó-, y se encaminó hacia allá. Al subir, sus muslos quedaron expuestos ante mis ojos. Arriba, miró con emoción hacia todos lados como si hubiera encontrado el lugar deseado. Todo le agradaba: la alfombra roja, el juego  de sala  color vinotinto, el espejo, donde se leía, también en tinta roja, espejo de las pasiones, y el cuadro de Hernández que celebra de forma voluptuosa el cuerpo femenino, la música y el amor. Después indagó  por el recinto encerrado en madera y tríplex con adornos en relieve. «Allí, ¿qué hay?» -preguntó-. Sin esperar respuesta avanzó. Su  mirada quedó vagando en el tendido de color carmesí que cubría la cama. Poco a poco fue levantando los ojos, que se posaron en un cuadro surrealista de una joven desnuda suspendida a media altura sobre el arco de un puente. Alterado por su presencia le dije: «voy a caer si no me apoyo en algo», y me fui acercando hasta quedar pegado a ella. Al ver que sus brazos me ceñían descansé. Su cuerpo me tenía desvelado desde el primer día. Soñaba con sus labios carnosos, algo recogidos, como pétalos de rosa, para ofrecer su fragancia, y con sus senos, semejantes a racimos de madura fruta bajo la doblada rama. Muchas veces en la soledad de mi cuarto inventé el goce que cuidaba como el avaro a su fortuna. Tenía práctica en esto desde los furores de la adolescencia. Ahora, su boca atizaba mi pasión, exquisita humedad que compartíamos con deleite. Sus ojos, en donde había descifrado el deseo, se adormecían. Mis labios jugaban en su cuello dejando estelas de tibio vaho. «Antes de continuar debo tomar algo» -dijo-. Fue hasta el asiento donde había dejado el bolso y sacó un frasco mediano, lleno de un líquido color vino tinto. Supuse que era vino. Lo destapó y  bebió  la mitad.  «El resto es para ti si lo deseas» -dijo-. Lo consumí como un autómata, sin tener tiempo de reparar en su sabor, porque al instante ya no era el mismo; en mi consciencia  sólo habitaba un deseo majestuoso. Recuerdo  que  me  tumbó sobre  la  cama, hundiendo mi falo en su pulposo nicho, que succionaba como un tirabuzón. Muy cómoda  y complacida cabalgaba, resbalando sus senos sobre mi pecho. La  fuerza de su mirada hería mis ojos, y sus amenazantes muecas turbaban mi espíritu.  A bocanadas me tomó del cuello, donde finalmente se adormeció. Era curioso, mi cuerpo de atleta se iba debilitando, en cambio mi falo se hacía más imponente en la andanada de vigorosos tirones. Sin duda era por el brebaje. Una dulce corriente, apenas perceptible sentía en mis venas, como si mi espíritu viajara feliz, en medio de una fiesta. Sin noción del tiempo me extinguía, viendo embellecerce más y más a ese animal, en medio de la fatal atracción que me llevaba a la muerte. Apenas atiné a vislumbrar el fin, como si marchara raudo hacia un abismo. 

     Cuando ya la luz me abandonaba irrumpieron en la habitación dos vigorosos jóvenes en cuya presencia me sentí como miseria  lastimosa. A no dudar, eran de su misma especie. Sin dificultad la arrancaron de mi cuerpo y se la llevaron. Muy cerca de la muerte, la película de mi vida había empezado a rodar sin esperanza. En uno de sus pasajes me veía rodeado de algunas personas vestidas de blanco, que aguardaban mi resurrección en la camilla de convaleciente.

   Desde entonces no parezco el mismo; es como si perteneciera  a otra especie. Al recordar el obsequio de la vampiresa lo busqué con ansiedad. Veo, sin ninguna sorpresa, que se trata de un  frasco idéntico al del líquido que bebimos en el fatal preludio amoroso. ¡Un júbilo sobrecogedor me embarga cada vez que lo tengo en mis manos!

2. Archivo de audio:  https://www.youtube.com/watch?v=UpTQ2LNJC3Q
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